Dirección técnica externa

Alguien con criterio técnico a quién preguntarle antes de firmar

Las decisiones de tecnología de tu empresa se están tomando en reuniones donde nadie del lado tuyo sabe evaluarlas. Nos sentamos en esa silla: decidimos contigo qué construir y qué no, revisamos lo que ya existe y ponemos orden entre proveedores y prioridades.

Decisiones con un responsable, no con una opinión Revisión del software que ya te entregaron Un solo interlocutor frente a tus proveedores

El punto de quiebre

Estás decidiendo tecnología sin nadie que la entienda de tu lado

No es falta de proveedores: es falta de criterio propio. Quien te cotiza es el mismo que se beneficia de lo que cotiza, y la única forma de saber si tiene razón es entender lo que dice.

01

«No tengo quién me dirija el área de tecnología»

Cada proveedor propone lo suyo y tú decides a ciegas. El área existe, la factura existe, la dirección no.

02

«Quiero saber si mi software está bien hecho»

Funciona, pero cada cambio tarda más y cuesta más. Nadie de fuera lo ha mirado nunca con ojos técnicos.

03

«Me van a cobrar una fortuna y no sé si vale»

Tienes una propuesta grande sobre la mesa y ningún punto de comparación. Firmar o no firmar es una apuesta.

Cómo trabajamos

En qué se te nota tener dirección técnica

No llegamos a escribir un documento de estrategia y despedirnos. Nos metemos en las decisiones concretas que tienes esta semana, con un responsable y un canal único.

Decidir qué construir y qué no

La mitad del valor está en lo que se descarta. Ordenamos la lista de ideas por lo que mueve tu negocio y decimos en voz alta qué no se hace todavía.

Revisar lo que ya existe

Miramos el software que ya te entregaron: cómo está construido, qué se puede sostener, qué te va a costar caro más adelante y qué hay que corregir primero.

Poner orden entre proveedores

Traducimos lo que te cotizan, hacemos las preguntas que no sabías hacer y dejamos por escrito qué entrega cada uno y cómo se verifica.

Esta página vive dentro de operación y soporte de aplicaciones. Si lo que necesitas es construir el sistema, eso es desarrollo de software; si lo que falta son manos en tu equipo, es personal técnico dedicado.

Tres formas de empezar

Según lo que tengas hoy sobre la mesa

Casi nadie llega pidiendo «dirección técnica». Llega con una de estas tres cosas, y el trabajo se arma alrededor de ella.

Nadie dirige el área

Acompañamiento periódico: prioridades, decisiones de arquitectura y presupuesto técnico revisados contigo en un ritmo fijo.

Hay un software que revisar

Revisión técnica con hallazgos ordenados por riesgo y por costo de arreglarlos, y con quién debe hacer cada uno.

Hay una propuesta que evaluar

Leemos lo que te cotizaron, señalamos lo que falta en el alcance y te decimos qué preguntar antes de firmar.

Alcance

Qué define el trabajo en tu caso

No hay una tarifa de catálogo porque no hay dos empresas con la misma madurez técnica. Esto es lo que miramos antes de proponer nada.

Qué decisiones están abiertas

Una plataforma por escoger pesa distinto que veinte tareas por priorizar. El ritmo del acompañamiento sale de ahí.

Qué hay construido y quién lo hizo

Si hay proveedores en marcha, parte del trabajo es entenderlos antes de opinar sobre lo que entregan.

Quién ejecuta después

Podemos quedarnos solo en la dirección, o hacernos cargo también de construir y operar. Son dos alcances distintos.

Con quién hablamos de tu lado

La dirección técnica se apoya en alguien del negocio que responda dudas. Sin ese interlocutor las decisiones se atascan.

En el diagnóstico revisamos estos cuatro puntos y de ahí sale una propuesta con alcance por escrito. Agenda un diagnóstico gratis.

Encaje

Cuándo te conviene otra cosa

Ya tienes un líder técnico con criterio

Si dentro de casa hay quien toma estas decisiones y responde por ellas, lo que puede faltar son manos o un sistema, no dirección.

Buscas a alguien de planta a tiempo completo

Nosotros trabajamos por horas acordadas y en remoto. Si el cargo que necesitas es una contratación fija en tu nómina, eso es un proceso de selección.

Preguntas

Lo que nos preguntan antes de empezar

¿Qué es un CTO externo?

Alguien que asume la dirección técnica de tu empresa por horas acordadas, sin entrar a la nómina. Decide contigo qué construir, revisa lo que se construye y responde por el criterio técnico frente a tus proveedores.

¿En qué se diferencia de una consultoría de una sola vez?

Una consultoría entrega un documento y se va. Aquí el trabajo es continuo: las decisiones aparecen cada semana y alguien tiene que estar para tomarlas contigo. También hacemos revisiones puntuales, y en ese caso lo llamamos así.

¿Van a decir que hay que rehacer todo?

Casi nunca es la respuesta correcta y no es nuestro negocio venderte una reconstrucción. De una revisión suele salir qué se sostiene tal cual, qué se corrige y qué solo hay que documentar.

¿Pueden trabajar con el proveedor que ya tengo?

Sí, y es lo más común. No llegamos a desplazar a nadie: llegamos a que lo que entrega se pueda verificar. Si de la revisión sale que ese proveedor no da, te lo decimos con el motivo.

¿Cómo se cobra?

Por una dedicación acordada al mes, o por el alcance cerrado de una revisión. La cifra sale del diagnóstico y va por escrito en la propuesta: no publicamos un precio aquí porque dependería del caso.

¿Trabajan con empresas fuera de Colombia?

Sí. Trabajamos en remoto con empresas de Colombia, México y Panamá, en el mismo huso horario y con reuniones dentro de la jornada de los dos lados.

Siguiente paso

Cuéntanos qué decisión tienes encima

Con eso ya se puede hablar: qué te propusieron, qué tienes construido y qué te preocupa. Te decimos si esto te sirve o si conviene otra cosa, sin compromiso.

¿Prefieres escribirnos? Cuéntanos qué necesitas.